¿Cuánto tarda en hacerse una página web?

Respuesta corta

Una landing page tarda de 1 a 2 semanas, una web corporativa de 2 a 4 semanas y una tienda online de 4 a 6 semanas. El plazo real depende menos del diseño que de la rapidez con la que el cliente entrega textos, fotos y respuestas a las revisiones: ese es el cuello de botella en la mayoría de los proyectos que se retrasan.

Los plazos que te voy a dar son los que cumplo, no los que quedan bien en una propuesta. Y luego te cuento lo que de verdad hace que un proyecto se alargue, porque casi nunca es lo que la gente piensa.

Los plazos, por tipo de web

TipoPlazoRevisiones incluidas
Landing page1 – 2 semanas2 rondas
Web corporativa2 – 4 semanas3 rondas
Tienda online4 – 6 semanas3 rondas

Eso cuenta desde que tengo el material, no desde que firmamos.

Cómo se reparte el tiempo de verdad

Aquí está la parte interesante, porque la gente asume que casi todo el tiempo se va en diseñar. No es así. En un proyecto de web corporativa de tres semanas, el reparto real es más o menos este:

Días 1–2 · Entender tu negocio. Qué vendes, a quién, qué te diferencia, qué acción quieres que haga el visitante. Esta parte parece la menos productiva y es la que más determina el resultado. Una web bonita que no sabe a quién le habla no vende.

Días 3–5 · Estructura y textos. Qué páginas hay, qué dice cada una y en qué orden. Se decide antes de diseñar nada, porque diseñar sobre contenido que aún no existe es la receta para tener que rehacerlo.

Días 6–11 · Diseño y programación. Aquí es donde ves avances visibles. Te muestro la primera versión a mitad, no al final.

Días 12–16 · Revisiones. Tú miras, señalas, ajustamos.

Días 17–19 · Pruebas y publicación. Móvil real, velocidad, formularios, Search Console, Analytics. Nada se publica sin probarse en un teléfono de verdad.

Fíjate en algo: el diseño y la programación son menos de la mitad del tiempo. Lo demás es decidir bien y comprobar que funciona.

Lo que de verdad retrasa un proyecto

Después de unos cuantos proyectos, el patrón es siempre el mismo. Los retrasos casi nunca vienen de mi lado. Vienen de aquí, en este orden:

1. Los textos (el número uno, con diferencia)

“Te mando los textos esta semana” es la frase que más veces he visto convertirse en tres semanas. No es mala voluntad: es que escribir sobre tu propio negocio es sorprendentemente difícil, y siempre hay algo más urgente que hacer.

Cómo lo resuelvo: no te pido “los textos”. Te hago preguntas concretas por WhatsApp y los escribo yo a partir de tus respuestas. Contestar cinco preguntas en audio es mucho más fácil que enfrentarse a un documento en blanco.

2. Las fotos

El segundo cuello de botella. La gente pospone las fotos porque piensa que necesita una sesión profesional.

Cómo lo resuelvo: te digo exactamente qué tomar con el móvil, con qué luz y desde qué ángulo. Para empezar es suficiente, y el fotógrafo profesional lo contratas más adelante con el dinero que la web ya esté generando.

3. Las decisiones con varios socios

Si la web la tienen que aprobar tres personas, cada ronda de revisión tarda el triple. No porque discutan, sino porque coordinar tres agendas es lento.

Cómo lo resuelvo: pido que designéis a una persona como voz final. Los demás opinan, pero decide una. Esto solo ahorra semanas.

4. Decidir cosas que se podían decidir antes

El caso típico: a mitad del diseño aparece la pregunta de si la web va a ser bilingüe. Esa decisión cambia la estructura, así que tomarla a mitad significa rehacer.

Cómo lo resuelvo: las preguntas que afectan a la estructura se hacen todas al principio, aunque sea incómodo.

Lo que puedes hacer para que vaya rápido

Si quieres tu web en el plazo corto en vez del largo, esto es lo que de verdad lo consigue:

  • Contesta en el mismo día. Es el factor número uno. Los clientes que responden rápido reciben su web antes de lo previsto, sistemáticamente.
  • Junta las fotos antes de empezar, aunque sean del móvil. Diez fotos decentes valen más que la promesa de una sesión profesional el mes que viene.
  • Ten claro qué acción quieres que haga el visitante: que llame, que reserve, que escriba. Una sola. Si no lo tienes claro, la web no puede estar clara.
  • Junta todas las correcciones en una sola tanda. Cinco mensajes con una corrección cada uno cuestan más tiempo que un mensaje con cinco.
  • Designa a una persona que decide.

¿Se puede hacer más rápido?

Sí, con condiciones. Una landing page puede estar publicada en 3 o 4 días si se dan tres cosas: tienes los textos, tienes las fotos, y estás disponible para revisar el mismo día que te envío.

Lo que no acepto son urgencias que obliguen a saltarse las pruebas. Publicar una web sin probar los formularios en un móvil real es cómo acabas descubriendo tres semanas después que nunca recibiste ningún mensaje. Ese día no se recorta.

¿Y si tardas más de lo que dijiste?

Te lo aviso antes de que tengas que preguntarme. Suena obvio, pero si has trabajado con alguien que desapareció a mitad de un proyecto sabes que no lo es.

Si el retraso es mío, te lo digo y te doy fecha nueva. Si el retraso viene de que falta material tuyo, también te lo digo — sin reproche, pero claro, porque si no sabes que el proyecto está parado esperándote, no puedes desatascarlo.

En resumen

El plazo no lo marca la complejidad técnica. Lo marca la velocidad de las respuestas. Un proyecto donde el cliente contesta en el día sale en la mitad de tiempo que uno idéntico donde las respuestas tardan una semana.

Si quieres saber el plazo para tu caso, escríbeme contándome qué necesitas y te doy una fecha concreta por escrito, junto con el presupuesto. Sin compromiso.

Sigue leyendo
Contacto

Cuéntame tu proyecto.

Completa el formulario o escríbeme al correo. Te respondo personalmente en menos de 24 h, con una propuesta clara y sin compromiso.